Primeras impresiones Eurovelo 6 desde Sant-Nazaire

Eurovelo6

Bueno, después de 2400Km por la eurovelo1 por fin empecé la Eurovelo6 que me adentrará por el centro Europeo por medio de los ríos más importantes desde Francia hasta el Mar Negro.

Eurovelo6

Llevo más de 400km siguiendo el río Loira, el empezar ha sido muy duro, tanta lluvia ha marcado estos días, y no por la dificultad para pedalear bajo ella, el problema es que lleva varios días lloviendo en esta zona y la crecida de los ríos y pantanos ha inundado muchas zonas del camino, el agua y el barro exigen un mayor esfuerzo por parte de la bicicleta, además muchas veces tienes que dar rodeos para evitar esas zonas inundadas o pasar igualmente casi navegando con la bici, en un caso pasé por casi un km con el agua por las rodillas y el resto de la bici sumergida, algo que me gustó por la originalidad de la aventura y porque todo salió bien, no se veía el fondo y se podía arruinar todo si caía en un agujero.

Eurovelo6

Lo peor de las lluvias, es que me obliga a buscar hospedaje en casas antes de seguir, los escasos lugares en los que podría poner la tienda, que por  cierto son muy, muy pocos, están inundados e imposibles de utilizar para acampar.

Lo bueno es que aquí al contrario de la Eurovelo1 a su paso por Francia los km cunden más y avanzas en el mapa, eso te anima a seguir.

Eurovelo6

Los paisajes al borde del Loira, el último de los ríos salvajes, es muy bello, pasas por variedad de vistas naturales y bellos pueblos con unos pintorescos castillos.

Eurovelo6

También es un placer disfrutar de las comidas típicas de la zona, pena no poder hacerlo lo que quisiera por el ahorro que este viaje requiere pero puedes hacerte una idea y organizar volver a algunos en un futuro.

Lo que si tengo claro es que desgraciadamente no voy a poder llegar a mi objetivo final puesto inicialmente. El tiempo limitado del que dispongo y el disfrutar de alguna parada en ciertos lugares para que la palabra “cicloturismo” tenga sentido, imposibilitan ese sueño tan bonito de unir las dos puntas de la Unión Europea en bici cómo si dobláramos el mapa, Canarias y el mar Negro por Rumanía.

Tengo la esperanza, que en algún momento Francia se de cuenta de las fechas en las que está, y deje brillar el verano.

contiunará

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